Si tu fix & flip no tiene un 10% de colchón en el presupuesto, mejor no lo hagas
- Fabricio James
- 23 ago
- 2 min de lectura
Cada semana me escribe alguien con la calculadora en la mano diciéndome "ya cerré los números, esto me deja 40 mil dólares de ganancia". Y cuando le pregunto qué tiene contemplado si el contratista se atrasa dos meses, o si la propiedad no se vende en el primer mes que sale al mercado, casi siempre hay silencio del otro lado. De eso quiero hablarte hoy: por qué un fix & flip que "cierra perfecto" en la hoja de cálculo casi nunca cierra así en la vida real.
Ahora mismo el mercado no está para amarrar los números al límite. La tasa hipotecaria a 30 años sigue arriba de 6.6% (6.67% la semana del 13 de agosto, según Freddie Mac), el inventario activo lleva siete semanas seguidas subiendo y ya ronda 1.2 millones de propiedades, y una de cada cinco casas que estaban a la venta en julio tuvo que bajarle el precio para moverse, de acuerdo con datos de Realtor.com. Eso significa que tu casa remodelada puede tardar más en venderse de lo que estás presupuestando, y que probablemente no la vendas al precio que traes en la cabeza. Si tu margen depende de que todo salga exactamente como lo planeaste, no tienes margen — tienes una apuesta.
Lo que casi nadie mete en la hoja de cálculo
Cuando reviso números de flips con gente que apenas empieza, casi siempre falta lo mismo:
Costos de holding: intereses del préstamo, seguro y predial de cada mes extra que la propiedad esté sin vender, no solo de los meses que "deberían" ser.
Comisión del agente al vender (típicamente 5-6%) y los closing costs de ambos lados de la operación, no solo de la compra.
Sobrecostos de construcción: en mi experiencia, casi ningún presupuesto de remodelación se queda exacto. La plomería vieja que no se ve hasta que abres la pared, o el panel eléctrico que hay que cambiar por código, son la regla, no la excepción.
Permisos e inspecciones que se atrasan por el municipio, no por ti — y que igual te siguen costando dinero cada semana que pasa.
Yo he vivido en carne propia lo que pasa cuando los números "cierran" en el papel pero no en la obra. Tengo un proyecto que hoy sigue detenido porque confié en que todo iba a salir según el plan, sin dejarle espacio al error ni revisar a fondo la ejecución. Esa lección me costó caro, y por eso ahora reviso cada centavo antes de firmar cualquier cosa.
Mi regla después de varios flips
Si tu presupuesto de remodelación no tiene un colchón de al menos 10% arriba de lo que cotizó el contratista, y si tus números de ganancia no siguen siendo positivos asumiendo que la propiedad tarda tres meses más en venderse de lo que esperas, no estás listo para ese proyecto. No es pesimismo, es matemática básica de protección de capital. En este negocio no gana el que calcula el mejor escenario — gana el que sobrevive al peor.
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